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Descripción

Bola de 7 cm de diámetro, con 12 orificios de colores y 11 bolas móviles. Cuenta con luces y movimiento giratorio sobre su propio eje. Disponible en azul, rojo y amarillo.

Esta bola giratoria con luz es un juguete atractivo y versátil que combina color, movimiento y exploración manual. Puede sujetarse desde la parte superior e inferior para hacerla girar rápidamente. La luz y el movimiento pueden generar interés y favorecer la exploración. Sus diferentes elementos también pueden presionarse y manipularse, y ofrecen una resistencia media. Pueden favorecer el uso coordinado de ambas manos, la exploración de distintas formas de agarre y el control de movimientos más precisos. Es compacta, liviana y está recomendada para niños a partir de los 6 años.

Desde una perspectiva clínica de terapia ocupacional, finalmente encontramos un juguete que permite sostener la bola desde arriba y abajo. De esta manera, el niño puede mantener abierto el primer espacio interdigital mientras la hace girar velozmente. Lo que nos agrada mucho es que, para ubicar cada bola de color en el espacio del mismo color, el niño tiene que presionar y controlar el movimiento con el dedo índice. Este movimiento puede resultar difícil para algunos niños con dificultades de escritura, especialmente cuando presentan una hiperextensión excesiva de la articulación interfalángica distal (DIP) del índice al sujetar el lápiz (como muestra la foto). Esta postura puede estar asociada con un menor control del movimiento, fatiga, molestias o dolor durante tareas prolongadas, particularmente de preescritura y escritura.

Con la facilitación de un terapeuta ocupacional, la bola puede utilizarse como una oportunidad lúdica para enseñar y practicar un movimiento más controlado del dedo índice. No constituye por sí sola una evaluación, una adaptación del lápiz ni un tratamiento, pero sí ofrece una oportunidad para explorar un patrón de movimiento que resulta muy difícil de aislar funcionalmente durante el juego y luego trasladarlo al control de la prensión del lápiz. Nos gusta mucho y la estamos usando con bastante éxito para ejemplificar lo que nos gustaría que sucediera, de manera que el niño no solo pueda visualizar, sino también sentir, la estrategia de movimiento que queremos que aprenda.